Esta cocina alargada y funcional, semiabierta al salón, destaca por su diseño práctico y luminoso. La disposición en paralelo permite aprovechar al máximo la luz natural que entra a través del ventanal, además de ofrecer un uso cómodo y eficiente del espacio.
La distribución se divide en dos zonas principales:
- Zona de trabajo: en un lado, se encuentran las columnas junto con la zona de preparación, cocción y aguas. En esta área, una persiana lacada en el mismo color de la cocina oculta un espacio dedicado al desayuno, manteniendo la estética ordenada.
- Zona de almacenaje y decoración: en el lado opuesto, una composición de muebles bajos de menor profundidad proporciona almacenamiento adicional. Además, unas baldas de madera en la pared aportan un toque decorativo y de calidez al ambiente.
Todos los muebles, en color blanco y sin tiradores, se integran perfectamente en la línea de diseño del resto de la vivienda, logrando una estética moderna y armoniosa.








